El tiempo es igual para todos nosotros. Los minutos y los segundos tienen la misma duración. Pero ¿cómo es posible que las personas logren realizar obras tan significativas a lo largo de los años? ¿Cómo es posible construir una empresa grande, sólida y preservar la esencia de sus fundadores incluso después de siete décadas y media? Bortolini cumple 75 años respondiendo a estas preguntas con una sola palabra: simplicidad.

La sencillez de Aldo, Almiro y Servilio Bortolini sigue latiendo hasta hoy en el corazón de Bortolini. Su manera de ver a cada cliente como una oportunidad para pensar de forma diferente y dar un paso más hacia un futuro prometedor. Fundada en un modesto galpón, en el interior de Garibaldi, Bortolini ya contaba con grandes e importantes clientes cuando Antônio Bortolini y Ademar Bortolini, actual Presidente de la empresa, se incorporaron al negocio. La forma humana con la que Antônio trataba a las personas dejó una huella imborrable en la memoria de todos, mientras que el espíritu emprendedor de Ademar renueva la empresa año tras año. Hoy, Bortolini celebra su posición de referencia en el segmento del mobiliario corporativo bajo el liderazgo del CEO Alexandre Sartor y de un directorio integrado por Fábio Bortolini y Lucas Bortolini, personas que mantienen vivo el mismo espíritu y la misma energía de los fundadores.

Desde la antigua estructura hasta la nueva y premiada planta industrial, cada persona que formó y forma parte de Bortolini guarda con cariño los recuerdos de todos los momentos vividos. Y esto no es casualidad. Aquí, la cultura de ser una “segunda familia” se vive de verdad. Es nuestra manera de valorar a las personas, sus sueños y sus aspiraciones.

Creyendo que el futuro siempre está lleno de posibilidades, la empresa celebra junto a todo su equipo cada nuevo proyecto y cada paso audaz hacia un horizonte más innovador, desarrollando muebles cada vez más alineados con las tendencias globales, consolidando alianzas con diseñadores y fortaleciendo la conexión con los profesionales de la arquitectura.

Al celebrar 75 años con esta forma de pensar, Bortolini convierte su historia en inspiración, el presente en un referente y el futuro en un lugar aún mejor.